Extraído del blog de Armando Sosa, diseñador mexicano, lo cual nos
hace comprobar que la triste realidad del trato a los diseñadores es a
nivel internacional… Queda entendido que los modismos son mexicanos,
pero se entiende… acá va…
Al Abogado.
Licenciado yo sé que usted me pude sacar de aquí, qué es un
profesional y todo eso yo lo entiendo bien. Pero verá, ahoríta no
estamos listos para efectuar esa clase de inversión. Usted sabe como
está la situación y uno no puede andar dándose esa clase de lujos. Si
tan solo me hiciera un descuentito… ¿no? … pues ni hablar.
Ahora por lo pronto — para salirle al paso — me va a defender mi
sobrino Reynaldito que salió muy bueno para decir mentiras y repartir
dinero entre los del ministerio público. Está chavo pero desde
chiquillo se le nota el talento. Si viera lo bien que se lleva con las
secretarias… es que se pone traje y corbata y hágalo de cuenta recién
egresadito de la escuela de leyes.
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