Graneres y delantales. Cubos de basura. Arena, agua y ladrillo. Baquetas, plátanos o cajas de cerillas.
Son algunos de los enseres cotidianos que los percutores de Stomp mutan a instrumento sobre el escenario. Veterano, aplaudido y copiado espectáculo -concebido en 1991 como evolución del concepto de animación callejera- regresa ahora a España en una gira que comenzará en el Auditòrium palmesano el 17 de septiembre. Ocho funciones previstas, hasta el día 21, para visitar su nunca verbal simbiosis de música, movimiento y comedia visual.
Sin diálogos ni argumentos deducibles. De imposible etiquetaje musical. Ceremonia con algo de danza, teatro del humor y ´partituras´ fabricadas desde el objeto de andar por casa. «Mucho ritmo» en escena, una promesa ya cumplida ante nueve millones de espectadores, cortesía de ocho fornidos, hiperactivos y multidisciplinares artistas.
Pancho, Marta, Lenka y aquí el que escribe, estaremos allí mañana Miércoles, 22.00, asientos 25 y 26 de la zona central frente al escenario.
Eso sí, son treinta y seis loros por cabeza, pero siempre quise verlos en directo, y mira tú por dónde, aparecen por Palma!