Aunque la he oído de pasada muchas veces, creo que a España esta canción nos llega desde América por primera vez a través de la película ‘Home Alone’, en la escena en la que Kevin prepara las trampas para los ladrones.
La música es, si uno se para a pensar, un tanto siniestra, para ser un villancico. Y es que la melodía es muy similar a construcciones clásicas que evocan la muerte, de compositores clásicos, haciéndola un tanto… bueno… especial.
Estos días de descanso, aprendo que realmente el origen es una canción tradicional ukraniana llamada Shchedryk, de año nuevo, de esperanza, de buenaventura, y que su autor fue asesinado por la inteligencia rusa para suprimir la identidad ukraniana, y, con la caída de la URSS, sería llevada hasta el mismísimo Carnegie Hall en Nueva York, donde posteriormente sería transformada en el tema que hoy conocemos.