Qué tal lleváis lo de la vuelta al trabajo? jodido, no? no desanimaros, ya sabéis que la felicidad son momentos y ahora solo queda esperar al próximo que seguro no tardará en llegar. y Qué tal acabaron las fiestas por allí? ayer leí en un periódico menorquín que había saltado la alarma porque se estaban quedando sin reservas de pomada, algo que no pasaba desde la ley seca del 58. entoces me acordé de vosotros, pandilla de borrrrrachos!! por cierto que los reponedores del eroski también iban de culo para reponer el xoriguet que desaparecía más rápido que las chocolatinas… je-je! la verdad es que me hubiera gustado quedarme hasta le domingo y estar con los que venían cuando me fui: carlos, marta…etc. lástima que no pudo ser, el año que viene os propongo ir a las fiestas de moros de elda. vais a alucinar, ya veréis. lo chungo es el alojamiento pero hay tiempo de sobra para organizarlo. un abrazo a todos desde Alicante.
P.D: pipe, el día 2, yo también salgo por alicante. tú tenías la despedida ese día también, no? intentaré fijarme en los que lleven gorras con pollas incrustadas a ver si debajo de alguna de ellas, oh sorpresa! estás tú.
La soledad: “Nunca me sentí solo. He estado en una habitación, me he sentido suicida. Estuve deprimido, me he sentido horrible más allá de lo descriptible, pero nunca pensé que una persona podía entrar a una habitación y curarme. Ni varias personas. En otras palabras, la soledad no es algo que me molesta porque siempre tuve este terrible deseo de estar solo. Siento la soledad cuando estoy en una fiesta, o en un estadio lleno de gente vitoreando algo. Citaré a Ibsen: ‘Los hombres más fuertes son los más solitarios’. Nunca pensé: ‘Bueno, ahora va a entrar una rubia hermosa y vamos a garchar, y me va a frotar las bolas, y me voy a sentir bien’. No, eso no iba a ayudar. Viste cómo piensa la gente común: ‘Guau, es viernes a la noche, ¿qué vamos a hacer? ¿Quedarnos acá sentados?’. Bueno, sí. Porque no hay nada allá afuera. Es estupidez. Gente estúpida mezclándose con gente estúpida. Que se estupidicen entre ellos. Nunca tuve la ansiedad de lanzarme a la noche. Me escondía en bares porque no quería esconderme en fábricas. Eso es todo. Les pido perdón a los millones, pero nunca me sentí solo. Me gusta estar conmigo mismo. Soy la mejor forma de entretenimiento que puedo encontrar”.