Llego a casa hoy. Los Beatles sonando a todo volumen, la casa oliendo.. esto.. a hierbas aromáticas. Luces encendidas, la puerta de la terraza abierta.. Hay una maleta en la entrada, una bolsa de supermercado en la mesa de la cocina, y un delantal alemán junto a ella.
Son esas cosas que hacen de la presencia de una persona, un hecho. Tengo un alemán de vuelta en casa, un año después, y hay algunas cosas que nunca cambian como por ejemplo, el olorcillo a carne picada con especias que se está gestando en la cocina en el momento que escribo estas líneas. como tiempo ha dijera, y sin saber hasta que punto….
Bienvenido a casa, Matthias, coño. Te hechaba de menos, y hasta empezaba a perder peso… 🙂
